A menudo se confunde el «Inbound Marketing» (ver artículo específico aquí) con el «Marketing de atracción«. No sólo muchos blogs afirman que son lo mismo, sino que incluso se han publicado libros de «Inbound Marketing» que, en su versión española, han sido subtitulados como «Marketing de Atracción», probablemente sin que el original autor anglosajón lo sepa.
La confusión (aparte del desconocimiento marketiniano de algunos traductores) se debe en gran parte a que, ciertamente, «Inbound Marketing» y «Marketing de Atracción» comparten varias cosas. Una, tan importante como la misma base filosófica: utilizar una metodología de aproximación al cliente amable, no intrusiva ni interruptiva. Así, tienen en común tres aspectos importantes:
- Desechan las técnicas del marketing tradicional (e-mailing masivo, sms, buzoneo, anuncios por TV o radio…) por considerarlas intrusivas e interruptivas
- Apuestan por atraer al cliente hacia la marca con técnicas «pull», y de manera suave, a través de artículos en blogs, contenidos en redes sociales, newsletters segmentados, y e-mails personalizados.
- Se fundamentan en el «marketing de contenidos«, enviando mensajes de valor añadido a los clientes, en función de su perfil y necesidades.
Aún así, el «Inbound Marketing» se diferencia del «Marketing de atracción» no son lo mismo. Tienen, al menos cinco diferencias básicas.
Las cinco diferencias:
- El «Inbound Marketing» estudia más a fondo el perfil y comportamiento de sus «prospects«, intentando conocerlos al máximo, a fin de que los mensajes que le envía estén personalizados al máximo.
- El «Inbound Marketing» define, desarrolla y utiliza el concepto de «Buyer Persona», mientras que el «Marketing de Atracción» no concreta tanto, quedándose en los clásicos y genéricos «target» o «público objetivo».
- El «Inbound Marketing» tiene mucho más en cuenta la fase del proceso de compra (ver las fases en este artículo) en que se encuentra el destinatario de sus mensajes. Así, en función de la fase en que se encuentra le envía unos contenidos e informaciones u otros.
- La «automatización del marketing». El Inbound Marketing fundamenta su actividad en el control informático y digital de sus CRM’s, utilizando las técnicas del «lead scoring» (con el que segmenta y clasifica a sus leads) y el «lead nurturing» (con el que nutre de contenidos de valor diferenciado y personalizado a todos sus leads en función de sus perfiles, necesidades y comportamientos).
- La fase de deleite. El «Inbound Marketing» no da por acabada su tarea con el cierre de una venta, sino que va más allá. Tras el cierre de la venta inicia una nueva fase, conocida como de «deleite». En esta fase en la que sigue nutriendo de contenidos de valor a sus (ya) clientes, para que estos primero, confirmen lo acertada de su compra; segundo, la disfruten y le sepan sacar el máximo partido; y tercero, teniendo el máximo de información sobre ella, se conviertan en sus prescriptores ante nuevos clientes.
